Mientras los caficultores cuidan y miman los cafetos, otros afortunados nos preparamos para disfrutar de una excelente taza de tan divino brebaje… tan sencillo como sentir y paladear toda una tradición.
Los caficultores de Tanzania producen y elaboran el café de grano arábigo de máxima calidad, con sabores suaves y aromáticos cultivados a gran altitud y recolectados manualmente… con tanto mimo y cuidado sólo puede darse un café de cuerpo medio con un sabor fresco, floral, limpio y con agradables notas cítricas con un final a grosellas negras.
África nos embelesa con sus paisajes y con la pasión de sus gentes que se encargan de procesar esta venerada materia prima llamada Buna, un regalo para el mundo. Para ellos la sensación del café y del amor deben ser tomados en estado caliente dejando que suavemente queme en sus labios, sintiéndolo vivo en la boca.
Este verano dejamos al alcance de tus manos esta reliquia pasada y presente producida desde el corazón.
¡Despierta y disfruta del café Tanzania como más te guste! Sólo piensa un lugar, un momento del día, sólo o en compañía y regálate la taza de café que te mereces… Nunca es tarde para mimarte.
