

La finca de Amkeni produce café Comercio Justo
B: Después salimos hacia Amkeni, también integrante de la cooperativa Kilicafe, a las faldas del Kilimanjaro.
El beneficio de Amkeni se construyó gracias a la financiación de Technoserve (organización de desarrollo económico, sin fines de lucro). Con el plus que consiguen por ser un café de Comercio Justo, han desarrollado diversos proyectos sociales como la compra de libros de texto para los niños y canalización de agua potable para la comunidad.

El objetivo de esta visita fue ayudar a William, el dueño de la plantación, a recoger las bayas maduras, sin perder de vista que se tratan de sus únicos ingresos para sobrevivir, así que había que hacerlo bien. Nos repartieron unas cestitas y empezamos a hacer la recolecta con la única indicación de que cada uno escogiera un árbol y no se moviera de él hasta que no estuviese completamente cosechado.

B: Después de pesar nuestras cestas para ver cuánto habíamos recogido, las vaciamos en una cama para retirar bayas no aptas, hojas, etc.
Después de aproximadamente media hora, nos reunimos todos a la entrada de la casa para continuar con la siguiente fase. El procesamiento de las bayas. En este caso, el proceso de lavado.
El primer paso en el procesamiento es despulparlo. Es este proceso, la pulpa de la cereza (el fruto) es retirada mecánicamente, dejando una capa pegajosa recubriendo el grano, llamada mucílago. Mira el vídeo abajo para ver como funciona.
Después de viajar por un canal de lavado, los granos son depositados en un tanque para el siguiente paso, fermentación.
Normalmente los granos se quedan en el tanque de fermentación durante 18-36 horas, pero como la producción de esos días no era muy grande, en lugar de utilizar los tanques de fermentación, realizaban una fermentación mucho más rústica y manual en un bidón de plástico azul. Introducían las bayas despulpadas y reposadas durante 24 horas en seco, lo llenaban de agua y movían constantemente con un palo de madera. Tras 15 o 20 minutos, vaciaban el bidón y lo volvían a llenar.

Los granos se secan durante aproximadamente cuatro días.
Después de varios lavados en el bidón de plástico azul, las semillas pasaban a las camas a secarse durante aproximadamente cuatro días. Una vez secas, se ponían en sacos y se guardaban en el almacén a la espera de tener una cantidad suficiente como para rentar el viaje hasta el beneficio seco.

La escultura que nos dieron en el despacho de Álvaro en Madrid
¡Después fuimos a cenar, donde compartimos las experiencias del día, y a descansar tras un día completo!
