

Nuestra primera parada del último día fue para conocer la parte final del proceso en origen: el dry mill o beneficio seco, donde se clasifican los granos. Viajamos hasta Moshi y visitamos dos socios- Rafiki Coffee Ltd. y Taylor Winch.
Después de explicarnos cómo funcionan y conocer la parte administrativa, pasamos a las instalaciones para ver cómo se descascarilla y clasifica el café por tamaños de manera industrial. El café llega en sacos que se abren y los granos se cuelan por unas rejillas que hay en el suelo. De ahí pasa por distintas tuberías que lo clasifican por tamaños y luego lo conducen hasta una cinta transportadora que vibra y hace avanzar los granos quitándole la cascarilla. Una vez descascarillado el café, se guarda en sacos a la espera de ser embarcados a destino, o si el cliente lo ha solicitado, de volver a ser seleccionados manualmente. Las estampaciones en los sacos las hacen con unas placas humedecidas en tinte y luego los ponen a secar.

Desechando los granos que no valen
Seguimos caminando hasta el final del almacén y llegamos a la zona de selección manual. El saco se pone al principio de la mesa y se van sacando montones. Se van seleccionando los montones y desechando los granos que no valen. El mismo montón pasa por varias personas. De repente se les acabó el saco y una de las mujeres me pidió que la ayudara a volver a colocarlo al principio. No veas lo que pesaba!! Quería que yo participara de él y viera lo realmente duro que es, aunque sólo fuera por un instante. Si tuviera que quedarme sólo con un momento del viaje, no tengo dudas de que sería éste.


Para conseguir variedades más resistentes, entre otras cosas están haciendo cruces de robusta con arábica (arabusta) podando la planta de robusta e injertándole posteriormente arábica.

